EDITORIAL

Miércoles, 23 Junio 2021 08:57

Avances… Avanza

Avances… avanza  

En este número de Avances Cardiológicos, es importante destacar que aun en medio de las adversidades actuales,  la Revista continúa publicándose oportuna y periódicamente. La portada tiene  algunos mensajes importantes: Por una parte,  refuerza la idea de la vinculación entre el arte y la ciencia, lo cual  se ha destacado en las últimas publicaciones de la revista y por otra parte la forma de inducción al grupo de estudiantes que realizó la pintura fue mediante el método Socrático de la mayéutica, muy utilizado también por el Maestro de la Cardiología venezolana en la formación de cardiólogos, el Dr. Luis López Grillo, quien estimulaba a los residentes de cardiología para preparar y discutir de una forma horizontal profesor-alumno  con esta metodología para buscar en conjunto la aproximación a la verdad. Es interesante destacar que el Dr. López Grillo “se inició en la lectura crítica muy temprano, cuando, aún adolescente y viviendo en Los Teques configuró junto a un grupo de amigos, una suerte de tertulia literaria y musical, con quienes discutió  muchas obras fundamentales en la historia del pensamiento humano; la filosofía griega y el método Socrático de enseñanza que emplearía más tarde, siendo  profesor de Cardiología: la Mayéutica”.(1)

Otro aspecto que hay que señalar es la adaptación  de la Sociedad Venezolana de Cardiología a las circunstancias actuales, mediante el desarrollo de programa de educación a distancia como se observa en las noticias del corazón en la cual se reseña  el Curso Cardiovascular de Caracas realizado el pasado 21 de Marzo de 2021, así como la Cátedra Itinerante de Cardiología (CIC) realizada el 27 de mayo de 2021,  y la incorporación de las filiales de nuestra sociedad a través del evento científico itinerante llamado Cardiología Exprés y Actual (CEA) , hasta ahora desarrollados por la filial Oriente el 8 de mayo de 2021 y  la filial centro occidental el 5 de junio de 2021. 

Estos programas, que se han basado en un formato interactivo, práctico y mas cercano a nuestros agremiados, han sido exitosos y marcan el inicio de una nueva modalidad de formación de recursos humanos, lo cual es una muestra de resiliencia de la SVC, ya que al salir de la pandemia saldrá fortalecida y no será ni lo que fue, ni lo que es, sino una combinación de lo presencial con la educación a distancia, probablemente con tecnología superior más eficiente.

En la línea de publicaciones de  Covid se incluyeron  casos clínicos de neumomediastino espontáneo en pacientes con COVID-19, presentados recientemente en una  reunión de Neumonología y Cardiología, con participación de algunos coordinadores de postgrado nacionales y neumonólogos  residentes en Boston.

Para finalizar, queremos resaltar la creciente participación de residentes de cardiología y  jóvenes cardiólogos como autores de artículos de la revista,  lo cual se evidencia en las diferentes secciones de la misma, como una  muestra esperanzadora de la cardiología del futuro.

 

Referencia Bibliográfica.

  • Finizola V. “Dr. Luis López Grillo. Maestro de la Cardiología Venezolana”. Revista Clínica Razetti 2018.

 

 

 

En la editorial del primer número de Avances Cardiológicos de este año 2020, se destacó que haríamos énfasis en los siguientes aspectos: la actual pandemia de COVID-19 y su influencia en la cardiología, el significado del centenario de nuestra especialidad y tópicos sobre liderazgo y gerencia.

En este número se incluye una actualización de  COVID-19 y el impacto del SARS-cov-2 sobre el corazón, con especial énfasis en los factores de riesgo para el desarrollo de manifestaciones cardiacas severas  en las etapas aguda y crónica. En éstas se destacan expresiones clínicas que incluyen la miocarditis, lesión miocárdica, trastornos de ritmo cardiaco, insuficiencia cardiaca, síndrome coronario agudo y la de mayor prevalencia, el tromboembolismo. También en ésta misma línea de publicaciones, se incluye un artículo original producto de la vivencia personal de un médico que participó en la atención de pacientes durante la pandemia en España, en el cual señala las “lecciones aprendidas desde el campo de batalla”, desde el inicio con una transmisibilidad lineal que posteriormente se convirtió en exponencial, lo cual “originó una sobrecarga aguda que sobrepaso rápidamente las capacidades instaladas de las instituciones prestadoras de salud”.  En éste artículo se destacan las  recomendaciones para el manejo gerencial de esta situación, así como sugerencias basadas en la vivencia directa de la atención de pacientes con COVID-19.  Complementa ésta línea de publicaciones, un artículo  de revisión y actualización de una de las principales complicaciones sobre el estado protrombótico y sus consecuencias.  Estas contribuciones ayudan a suministrar herramientas al lector para lograr un mejor entendimiento de la historia natural y las medidas terapéuticas, así como fórmulas para la gerencia durante ésta crisis. Todo esto constituye un reto en este año 2020.

Es importante destacar que la presencia de la pandemia actual no debe descuidar nuestra atención de las patologías de mayor prevalencia en la población general, por lo que se incluyeron artículos originales en los cuales se presentan los resultados de programas de educación y entrenamiento dirigido a pacientes con hipertensión arterial y diabetes mellitus.

Como parte de la conmemoración del centenario de la especialidad, se incluyó un artículo de historia, arte y corazón, en el cual se presenta un recorrido desde las antiguas civilizaciones hasta el año 1920, destacando las contribuciones de cada etapa de la historia,  con ilustraciones del museo del corazón de ASCARDIO que combinan el arte y la ciencia en la búsqueda de la verdad como tema central del corazón y la cardiología.

Se espera que éste número de nuestra publicación oficial de la Sociedad Venezolana de Cardiología, aporte nuevas herramientas a los miembros de nuestro gremio para afrontar no solo la pandemia actual, sino también a las cardiopatías que rutinariamente se presentan en nuestros pacientes.

Jueves, 10 Septiembre 2020 14:12

El año 2020 y la Cardiología Venezolana

El año 2020 y la Cardiología Venezolana

En este primer número del año 2020, es nuestra intención presentar a nuestros lectores las líneas de trabajo que en los próximos cuatro números tendrá la Revista Avances Cardiológicos en el año 2020. Una de las líneas estratégicas, como Revista oficial de la Sociedad Venezolana de Cardiología, es la promoción del estudio de la historia de la cardiología nacional y así mismo la difusión de esta información, con el objetivo de contribuir a la interpretación del hecho histórico de la especialidad en Venezuela en el contexto del acontecer mundial, nacional y local, de ahí que este es un campo de acción específico y no compartido con otras publicaciones cardiológicas de otras latitudes.

En este orden de ideas, el año 2020 tiene una especial importancia para la historia de la cardiología venezolana, ya que es el centenario de acontecimientos que tuvieron y tienen una influencia fundamental en el desarrollo nacional de la especialidad y por esta razón es que en los cuatro números del Volumen 40 de Avances Cardiológicos de 2020, incluiremos artículos relacionados con su significado histórico.

En este año se considera que la Cardiología cumple 100 años como especialidad en el mundo, ya que el cuerpo de conocimientos que se acumularon a lo largo de la historia desde la antigüedad, que llegó al renacimiento con el protagonismo de William Harvey y que se continuó con el desarrollo de la clínica con la incorporación de la percusión y auscultación que finalmente con la información suministrada por el esfigmomanómetro, los Rayos X  y la electrocardiografía, todo esto sumado a los textos que fueron escritos  sobre las enfermedades cardiovasculares, justificó el inicio de una nueva especialidad: la Cardiología, motivo por el cual muchos historiadores coinciden en señalar al año 1920 como el punto de partida formal de la especialidad que cumple un siglo en este año 2020. En éste siglo se han incorporado recursos diagnósticos y terapeúticos que han impactado en la mejor atención de los pacientes cardiopatas, y que han cambiado radicalmente el impacto de éstas estrategias en la mayor sobrevida de los pacientes y menor tasa de evento cardiovasculares, tales como la ecocardiografía en 1954, coronariografía en 1958, la angioplastia periférica en 1964, uso de estreptokinasa como fibrinolítico en 1976, angioplastia coronaria percutánea por el Dr. Gruentzig en 1977 y mas recientemente el desarrollo del reemplazo valvular percutáneo (TAVR por sus siglas en inglés) en 2002. Algunos métodos de exploración cardiovascular se incorporaron, fueron utilizados durante años y luego sustituidos por otros métodos, como es el caso de la Balistocardiografia, Fonomecanocardiografía y Vectocardiografía  Todos estos avances demuestran como la Cardiología como especialidad ha mantenido un desarrollo consistente e ininterrumpido en este corto siglo.

En Venezuela el médico que empleó por primera vez un equipo de rayos X fue el Dr. José Otilio Mármol en Maracaibo en 1899 y pocos años después el Dr. Bernardino Mosquera en el año 1903 inició la radiología en Caracas, aunque es interesante señalar un hecho histórico importante que tuvo como protagonista al físico y químico A.P. Mora, quien fabricó en el año 1896, un año después del descubrimiento de los rayos X por Roentguen, el primer generador de rayos X que existió en Venezuela.

El Dr. José Gregorio Hernández trajo el primer equipo para medir la presión arterial en  1916, un esfigmomanómetro de Potain,  20 años después del invento de Riva Rocci en 1896 y en el año 1925 el Dr. Heberto Cuenca inició la electrocardiografía en Maracaibo con un equipo  tipo Boulitte, o sea que la especialidad de cardiología en Venezuela  comenzó también en las primeras décadas del siglo XX, pocos años después del inicio de la especialidad en el mundo.

Un hecho histórico importante que ocurre en el año 1920 es la culminación de los estudios de la célebre promoción de médicos de la Universidad Central de Venezuela de este año, de la cual se expresó el Dr. Luis Razetti en su acto de grado en los siguiente  términos: “Creo muy difícil, casi imposible, que podamos volver a ver reunidos en un solo grupo los alumnos que posean las mismas condiciones de inteligencia, amor al estudio y buena conducta en el grado que estos quince alumnos poseen estas cualidades.  Ninguno de ellos es superior al otro, ninguno de ellos es inferior a los demás, todos son iguales en conjunto y desde el punto de vista de sus condiciones estudiantiles.  Y es precisamente esa igualdad en los méritos intelectuales, lo que hace de este grupo de alumnos de nuestra Escuela de Medicina, un grupo singular y único en el presente, en el pasado y muy probablemente en el porvenir… Si estos alumnos han obtenido todos y cada uno la más alta calificación de 20 puntos en su examen integral, es únicamente porque la han merecido pues en la Comisión de Ciencias Médicas del Consejo de Instrucción es muy difícil obtener semejante calificación… El grupo de jóvenes que hoy penetra triunfante en el augusto templo de la ciencia médica, consagrados ya como sacerdotes de la sublime religión del dolor humano, merece el aplauso de sus maestros y yo se los tributo desde esta altura con la mayor satisfacción, porque es un acto de justicia…”  Es de hace notar que en este grupo de egresados estaban los Dres. José Ignacio Baldó y Bernardo Gómez, ambos pilares fundamentales del desarrollo de la especialidad cardiológica en  Venezuela.

 Todos estos hechos es justicia y es parte de nuestro patrimonio, divulgarlos y esta es la intención que tenemos para este año 2020, que en cada número estén incluidos artículos que traten sobre estos temas.

Además otra línea de trabajo que está programada para este año 2020, es la inclusión de artículos sobre Gerencia y Liderazgo, áreas en las cuales la Sociedad Venezolana de Cardiología, por intermedio de su órgano oficial de publicación desea estimular su estudio y aplicación, con la intención de mejorar el nivel académico de las instituciones en pro de una mejor atención cardiovascular. En este orden de ideas incluiremos no sólo artículos de tipo conceptual sobre liderazgo, sino también estudios de casos de personajes que han sido líderes en diferentes campos  y que el análisis de sus características, pueden ser una fuente de aprendizaje.

Las otras secciones continuarán igual y serán expresión del producto de investigación de la cardiología venezolana que a pesar de las difíciles circunstancias actuales, continúa realizando aportes importantes.

Con respecto a la actual epidemia de Coronavirus que inició a fines de 2019, en los próximos números tendrán un espacio especial en función de la repercusión que tiene en la esfera cardiovascular.

Debo reconocer, que, al recibir la encomienda de redactar esta editorial, sentí preocupación por tratar de estar a la altura de la tarea. Particularmente, por referirse a los 70 años de la Hemodinamia en Venezuela y para este momento, no alcanzo ni a la mitad de este número en años de vida. Sin embargo, al ahondar en el tema, conseguí enfocar y visualizar como imagino la Hemodinamia en 30 años en nuestro país cuando cumpliría su centenario, lo que me brindó la pasión suficiente para presentar esta breve y optimista editorial que espero sea de su agrado.

Es de vital importancia conocer la historia, así como brindar el respeto y reconocimiento a nuestras raíces, como una forma de conocer de donde se viene con la esperanza de así, determinar de la mejor forma posible, hacia donde se va y como llegar de la manera mas íntegra posible a dicha meta. La relatividad de la ¨propia historia¨ está estrechamente ligada al grado de compromiso e involucramiento en el desarrollo y sostén de la calidad de gestión y atención en el medio donde nos desenvolvemos, para nosotros los cardiólogos, nuestros pacientes y hospitales. Es decir, cada uno decide hasta donde el pasado, presente y futuro de la Hemodinamia en Venezuela es parte de su proyecto.

Haciendo caso a esta premisa, considero que uno de los íconos de la Hemodinamia venezolana es sin duda el doctor Víctor Giménez Figueredo, médico oriundo de San Carlos, estado Cojedes, egresado como médico cirujano de la Universidad Central de Venezuela en 1938 quien realizó sus estudios iniciales en medicina cardiopulmonar en el Hospital Vargas de Caracas e inició la Hemodinamia en nuestro país al realizar el primer cateterismo cardíaco en 1949 con los doctores Ángel Larralde y Juan Delgado Blanco en el Servicio de Exploración Funcional Cardiopulmonar del Sanatorio Simón Bolívar de Caracas, también conocido como ¨El Algodonal¨. El doctor Giménez Figueredo, a su vez, fue formado en Buenos Aires y en el reconocido hospital Bellevue del distrito de Columbia en los Estados Unidos a fines de la década de los ´40, coincidiendo con dos ganadores del premio Nobel de Medicina de 1956, los doctores Dickinson Richards y André Cournand (en conjunto con el medico alemán Werner Forssmann quien en 1929 realizaría la primera cateterización de un corazón humano, el suyo, inspirado en el estudio hemodinámico de animales y estableciendo un hito en el progreso de la cardiología. De este hecho en 2019, se cumplen 90 años). El doctor Cournand, luego de formarse en París se unió al staff del hospital Bellevue en 1931, con fundamentos humanistas, filosóficos y racionales con alto interés en el arte y la música, contrastar la naturaleza clásica, hipocrática y enfocada en la sociología de Richards. Para el período de estancia del doctor Giménez Figueredo en dicho centro, considerado como un pilar dentro de la era dorada de la Hemodinamia en el mundo, ya se habían realizado avances científicos como la cateterización de cavidades cardíacas derechas, el desarrollo y mejoría del método de Fick, análisis del shock, fisiología del paro cardíaco y la comprensión fisiopatológica de diferentes enfermedades cardíacas, como las malformaciones congénitas, basado en su estudio invasivo. Asimismo, se estaban desarrollando técnicas como la cateterización de la arteria pulmonar, dando basamentos fisiológicos al monitoreo actual del gasto cardíaco. Esto, sin duda, influyó en la formación y práctica posterior del Dr. Giménez Figueredo y hasta cierto punto, en nosotros los hemodinamistas de la actualidad.

Asimismo, es importante resaltar la influencia del soporte de la sociedad civil en el desarrollo de cualquier modelo de gestión sostenible en el tiempo. Para ello, es pertinente recordar la experiencia en el Hospital Vargas de Caracas, donde por iniciativa del Dr. Bernardo Gómez y un grupo de cardiólogos de dicho hospital, se comenzó a gestar en el año 1948 lo que se convertiría en el Centro Nacional de Cardiología, primera organización no gubernamental de naturaleza cardiológica que serviría de soporte en los próximos años para el desarrollo de esta especialidad en dicho centro sanitario. Fue bajo el auspicio de esta asociación civil-hospitalaria que en 1952 se fundó su primer Laboratorio de Hemodinamia, por un equipo médico que contaba con el Dr. Juan José Puigbó, quien se había entrenado en el Instituto Nacional de Cardiología de México, en la Universidad de Columbia en los Estados Unidos y en el Instituto Karolinska de Suecia, realizando el primer estudio hemodinámico el 31 de Octubre de 1952 conjuntamente con el Dr. Eloy Dubois, quien para el momento, era el jefe de la Sección de Cardiología del Hospital de Niños ¨J.M. de los Ríos¨. Este laboratorio se mantendría activo hasta 1958, cuando se cristaliza el proyecto del segundo laboratorio de Hemodinamia del Hospital Vargas. No pareciera casualidad que, en los próximos 30 años, dicho grupo sería pionero de la Hemodinamia en el país, introduciendo procedimientos como la angioplastia coronaria con balón, la trombolisis intracoronaria con Estreptoquinasa y la angioplastia coronaria con stent, entre otros avances.

Luego de la creación y desarrollo de diferentes proyectos en Hemodinamia a nivel nacional, se inició el plan de formación de hemodinamistas en el país, estando entre los centros pioneros el Hospital Vargas de Caracas. En este respecto, la historia ha demostrado que un único sistema de formación puede probarse ineficaz ante la prueba del tiempo. Por esta razón, la flexibilidad dentro del plan de entrenamiento y fortalecimiento de los servicios de Hemodinamia a nivel nacional debe adaptarse a la realidad. Modalidades como capacitación en períodos breves en el extranjero, la incorporación transitoria de expertos en las diferentes áreas que se consideren de interés para la institución y la aplicación progresiva de técnicas mas complejas con una selección idónea de casos, serían las bases para crecer en tiempos de crisis. Uno de los retos que nos muestra el presente, es como ante la situación actual, podemos formar hemodinamistas que puedan suplir la emigración de los profesionales de esta área y mantener los estándares de atención en nuestros servicios cardiológicos a nivel nacional. Una de las herramientas disponibles, que pudieran cambiar el curso actual, es la aplicación de un currículo basado en competencias, el cual, sumado al esfuerzo conjunto de los centros de formación docente activos en el país, brindarían una plataforma de soporte para garantizar la calidad y experiencia necesarias y así fortalecer a nuestros hemodinamistas en formación. Es necesario que nos pongamos de acuerdo, si deseamos prevalecer en el tiempo.

Pudiera de esta breve reseña, extraer tres mensajes:

  • Solo estudiando nuestras raíces, conoceremos los aciertos y errores de nuestra ¨propia historia¨.
  • Es necesario velar por la preservación de la escuela cardiológica y la Hemodinamia no escapa de esta realidad. Para ello, las alianzas estratégicas deben incluir a la sociedad civil.
  • La actualidad nos demanda ser los protagonistas, en estos momentos difíciles, de los fundamentos para los próximos 70 años de la Hemodinamia en nuestro país.

 

 

 01 VISTA PANORAMINA DEL VALLE DE CARACAS FINIZOLA

 

 

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